A partir de 1979 Jose Goñi Urreaga inicia la modernización de la sidrería, instalando nuevos lagares, contruyendo una bodega nueva y mecanizando el trabajo.
En 1989 el hijo de José Goñi, José Angel Goñi, se hace cargo del negocio y comienza un proceso de profesionalización de una actividad de carácter familiar.
Introduce cubas de acero inoxidable, nuevas técnicas del frío para el control de la fermentación y comienza una nueva fase con la incorporación de técnicas de marketing.
En definitiva, podríamos definir nuestra sidra como un producto natural, elaborado con técnicas modernas puestas al servicio de la tradición.
Tiene que servirse fresca, nunca fría; en torno a los 10-12º. Se debe escanciar a cierta altura, no demasiada, en un vaso ancho y largo de cristal fino; de esta manera se desprende la "txinparta" (burbujas de carbónico que revientan y desaparecen rápido).
El vaso ha de llenarse hasta una altura de 3 dedos y beberla de seguido.